300 Años del Acueducto de Querétaro
El agua limpia en Querétaro siempre ha representado un reto para la población que a lo largo de los años se las ha ingeniado para que el vital liquido no falte en la Ciudad. Durante la segunda mitad del siglo XVI y principios del XVII, cuando se dio el asentamiento de distintas ordenes religiosas, Franciscanos, Dominicos, Clarisas entre otras; la distribución del agua para los Conventos y Casonas de la naciente ciudad se dió a través de la Acequia Madre y sus diferentes canales que distribuían el agua del río Querétaro.

Cuando este sistema fue ineficiente, dada la contaminación del agua que corría por estos canales, pues su uso ya no era exclusivo para transportar el agua limpia, se hizo necesario pensar en un nuevo sistema para transportar el agua de los manantiales de la cañada directamente a la Ciudad, es aquí cuando aparece Don Juan Antonio de Urrutia y Arana, Marqués de la Villa del Villar del Aguila, llegado de la Ciudad de México junto a su esposa quienes en 1721 acompañaban a la nueva Congregación de Madres Capuchinas que venían a fundar un nuevo convento.

El Marqués viendo las necesidades de la población en cuestión del agua limpia, inició en 1726 los tramites pertinentes para la construcción de un nuevo sistema que ayudará a la distribución del agua desde el manantial ubicado a 10 kilometros de la Capital. Fue así como se inició con la construcción del acueducto que comenzaba en la gran alberca del Capulín y de ahí se distribuía por una atarjea de calicanto sorteando el vado de Carretas con la arquería que llega hasta el Convento de la Cruz, ubicado en la parte mas alta de la ciudad, de ahí por gravedad bajaba a través de un sistema de tuberías de barro a las diferentes cajas de agua distribuidas en los distintos barrios de la ciudad.



El acueducto comenzó a funcionar en 1738 y conducía 30 litros de agua por segundo, del convento de la cruz salía el agua limpia a la fuente de la Virgen del Pilar y de ahí a las distintas cajas de agua de la Ciudad. Hoy en día podemos seguir apreciando a la mayoría de estas ubicadas en el primer cuadro de la ciudad como es la de “La Estampa” en la esquina de Ocampo y Pino Suárez; la del “Ahorcado” en Zaragoza, la de “Cantolla” en la calle de 5 de Mayo, la de “Mexicanos” en la calle de 16 de septiembre, la de “La Rinconada” en la calle de Gutiérrez Nájera, La de “Santa Rosa de Viterbo” y “La de Verdolagas” en Ezequiel Montes, “La de Capulines” que la encontraremos en la esquina de la Avenida del 57 y Nicolás Campa. Y recientemente rescatada tenemos “La Flor Baja” en Vergara antes de llegar a Independencia y la alcantarilla del indio triste en Venustiano Carranza.

Todo esto formaba parte del primer acueducto de Querétaro que aún podemos apreciar como parte de los Panoramas Queretanos. y que este año cumple 300 años del inicio de su construcción


