
Alta Sartoria 2025 de Dolce&Gabbana en Roma
- Cultura
- julio 22, 2025
Dolce&Gabbana presenta su colección Alta Sartoria 2025 con un homenaje a la sastrería eclesiástica italiana, la arquitectura monumental y el legado artesanal que han dado forma a siglos de historia en Italia. El escenario elegido no es casual: el Castel Sant’Angelo —antigua residencia papal y fortaleza— se transforma en un templo donde convergen moda, devoción, técnica y simbolismo.
Esta colección no es una propuesta de temporada, sino un manifiesto. Un tributo a los rituales, a la disciplina formal y a los códigos estéticos del pasado que aún hoy resuenan en la cultura visual italiana. Desde casullas, estolas, capas y corsés, hasta elaboradas piezas bordadas a mano con hilos dorados y piedras preciosas, cada prenda es un ejercicio de maestría y reverencia por la tradición.

La pasarela como acto litúrgico
La pasarela, situada sobre el histórico Ponte Elio y flanqueada por los ángeles esculpidos por Gian Lorenzo Bernini y sus discípulos en el siglo XVII, refuerza la solemnidad de la propuesta. Aquí, cada silueta desfiló como en una procesión: con volumen y presencia, evocando túnicas litúrgicas, esculturas barrocas y ornamentos religiosos reinterpretados desde la moda.
Uno de los momentos más comentados fue la aparición de un conjunto completamente bordado en hilos metálicos que replicaba la textura del mármol envejecido, en alusión directa al mausoleo imperial sobre el que se construyó el castillo. Otras piezas recreaban relicarios, custodias y estructuras propias del arte sacro, utilizando materiales como terciopelo, brocado, filigranas, pasamanerías antiguas y aplicaciones en cristal de Murano. Cada look parecía un exvoto textil, un objeto ceremonial destinado no solo a vestir, sino a conmover.
La música sacra, los efectos lumínicos y la elección del crepúsculo como hora del desfile potenciaron la carga emocional del momento. La moda no desfilaba: marchaba, en una especie de rito solemne donde lo pagano y lo espiritual se entrelazaban.






La Alta Sartoria y su significado
La Alta Sartoria, equivalente masculino de la Alta Moda, es la interpretación de Dolce&Gabbana del arte de la sastrería hecha a medida. Cada pieza es única y elaborada por artesanos expertos, con un nivel de detalle comparable al de un objeto de arte o una obra patrimonial. Este tipo de colecciones no se producen en masa ni siguen las tendencias convencionales. Son cápsulas exclusivas pensadas para un público selecto: clientes que valoran la tradición, el saber hacer, la historia detrás de cada puntada y, sobre todo, la unicidad de lo hecho a mano.
Entre los invitados y clientes recurrentes se encuentran figuras del arte, la diplomacia, el coleccionismo privado y grandes empresarios internacionales que ven en estas prendas no solo un símbolo de estatus, sino una forma de participar en la conservación de la artesanía europea. Cada cita de Alta Sartoria es también una experiencia inmersiva, donde la moda se encuentra con el patrimonio.
Sobre los diseñadores: Domenico Dolce y Stefano Gabbana
Fundadores de la casa Dolce&Gabbana, Domenico Dolce (originario de Sicilia) y Stefano Gabbana (de Milán) comenzaron su colaboración en los años 80. Su trabajo ha estado siempre ligado a la exaltación de la identidad italiana, tanto en lo visual como en lo emocional. Han reinterpretado constantemente los códigos del sur de Italia, del cine clásico, de la religión y de la sensualidad barroca. La Alta Sartoria es una de sus plataformas más personales, donde convergen la historia del país, la cultura visual y la pasión por el detalle.
A lo largo de los años, sus colecciones han sido presentadas en escenarios patrimoniales: desde templos griegos en Sicilia hasta palacios venecianos. Para ellos, la moda no es solo una cuestión de estética, sino de herencia cultural. Por eso, Alta Sartoria no se limita a la ropa: es una declaración de identidad italiana a través de la indumentaria.
Ambos diseñadores han hablado públicamente de su interés por “vestir la emoción” y por conservar las técnicas tradicionales que están en peligro de desaparecer. En esta línea, han trabajado con encajeras de Burano, bordadores de Palermo, orfebres de Florencia y sastres napolitanos, convirtiendo sus desfiles en vitrinas del mejor saber hacer artesanal.



Moda como archivo cultural
Más que moda de lujo, lo que se presenta aquí es un archivo vivo del patrimonio italiano. Inspirados por obras de Miguel Ángel, Bernini y Rafael, los diseñadores trasladan la escultura, la arquitectura y la liturgia a una forma contemporánea de arte portátil. Un corsé puede evocar la estructura de una cúpula barroca. Una túnica puede traducir la solemnidad de una pintura renacentista. Cada prenda es un cruce entre devoción, disciplina y precisión técnica.
La pieza inspirada en el Apóstol San Pedro, por ejemplo, esculpe la tela para que parezca mármol. Otra, construida en filigrana dorada con cristales incrustados, emula un relicario sagrado. Una capa blanca con bordados en oro viejo reproducía la cúpula de San Pedro vista desde abajo, mientras que un abrigo de terciopelo granate reinterpretaba los colores de los cardenales y las cortinas del Vaticano. Estas no son meras prendas; son símbolos, artefactos que conectan historia, simbolismo y técnica manual.

En esta colección, el cuerpo no se viste: se enmarca. Se convierte en soporte para una narrativa estética donde cada puntada es una oración, y cada tela, un texto visual. Alta Sartoria 2025 no es una colección más. Es una celebración del pasado como herencia viva, un recordatorio de que la moda —cuando se arraiga en la cultura— puede ser tan duradera como una obra maestra.