¡He-Man Vive!
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- Cine, He-Man, Los amos del universo, Skeletor
- junio 16, 2026
Seamos honestos. Cuando anunciaron esta película, lo primero que hice fue acordarme de mi figura de He-Man — esa que tenía el torso musculoso que se retorcía y el escudo que perdí a la semana de tenerla. Y lo segundo que hice fue prepararme para la decepción.
Porque ya saben cómo es esto. Hollywood agarra algo que amamos de niños, le mete 200 millones de dólares, contrata a alguien famoso y nos entrega algo que no se parece en nada a lo que teníamos en la cabeza.
¿Pasó eso aquí? Más o menos.
Pero léeme antes de cerrar la pestaña.
Lo que sí funciona — y funciona bien
Primero lo primero: Jared Leto como Skeletor es una locura en el buen sentido. La crítica especializada lo describe como «gleefully unhinged» — desquiciado con gusto — y tienen razón. Cada vez que aparece en pantalla te quedas pegado. Es el Skeletor que de niño te daba un poco de miedo y te hacía reír al mismo tiempo. Bravo por Skeletor.
Nicholas Galitzine como He-Man también sorprende. No es el He-Man pétreo y sin chiste de las caricaturas. Tiene algo humano, algo torpe al principio, algo que te hace querer que le vaya bien. Varios críticos que admitieron no saber nada de He-Man dijeron que el personaje los conquistó. Eso dice algo.
Y la película tiene algo que se agradece mucho hoy en día: no se la toma demasiado en serio. Es colorida, es rara, es divertida. No intenta ser El Señor de los Anillos ni te da un discurso sobre el peso del destino cada diez minutos. Es exactamente lo que era nuestra querida caricatura de los 80´s — solo que con mejor presupuesto.
Lo que falla — y hay que decirlo
Aquí viene lo que no me gustó y no voy a endulzar.
La película no sabe bien a quién le está hablando. ¿A los que crecimos con He-Man? ¿A los chamacos de hoy? ¿A los que vieron Barbie y quieren más de eso? Se nota que quiere quedarle bien a todos y eso a veces da hueva.
El ritmo en el primer acto es lento. Tarda en arrancar. Y hay chistes que no funcionan — esos momentos de comedia forzada que te sacan del rollo justo cuando ya estabas dentro.
Lo más duro que dice la crítica es esto: la película no tiene nada verdaderamente nuevo que decir. Toma prestado de Guardianes de la Galaxia, de Barbie, de otros blockbusters recientes, y en 2026 eso se siente un poco añejo.
¿Vale el boleto o no?
Mira. Si creciste con He-Man, si alguna vez levantaste una espada de plástico gritando «¡Por el Poder de Grayskull!» en la sala de tu casa — ve a verla. No es perfecta. No es la película épica que quizás soñaste. Pero es honesta, tiene energía, y hay momentos donde genuinamente te vas a sonreír como si tuvieras ocho años otra vez.
Y si todavía no estás convencido, aquí van cinco razones concretas para comprar el boleto esta semana:
1. Skeletor es el villano que merecíamos desde siempre.
Jared Leto entrega una actuación que nadie esperaba y todos van a recordar. Caótica, divertida, inquietante. No es el Skeletor de hule de tu infancia — es mejor. Y eso es mucho decir.
2. Por fin un blockbuster que no se avergüenza de ser lo que es.
Sin pretensiones de ser una obra de arte. Sin mensajes profundos forzados. Solo una aventura de fantasía contada con convicción y con ganas de que te la pases bien. En este momento del cine, eso es un lujo.
3. La nostalgia aquí está bien calibrada — no te toman por idiota.
No es nostalgia barata de referencias vacías. El tono está pensado para los que crecimos con la caricatura: hay guiños, hay respeto al material, pero también hay suficiente frescura para que no se sienta como un museo. Te ríes con ella, no de ella. Al final de la película fue divertido ver como los protagonistas se esta riendo tal cual como reían en la caricatura, se ven ridículos pero sabe a infancia.
4. El elenco tiene carisma de sobra.
Galitzine, Idris Elba, Kristen Wiig, Camila Mendes — hay gente que sabe lo que está haciendo y se nota que se divirtieron haciéndolo. Cuando el elenco está convencido, el público también lo está.
5. Estas cosas hay que vivirlas en sala grande.
Con 200 millones de dólares de presupuesto y un director que viene del mundo de la animación de detalle, la escala visual es real. En pantalla chica vas a perder la mitad. Es el tipo de película que en tres años vas a ver en streaming y vas a pensar: «debí haberla visto en el cine.»
Lleva palomitas, desconéctate del trabajo por dos horas y date permiso de disfrutarla sin hacerle el análisis a todo. A veces eso es suficiente.
Metascore: 51/100 — Rotten Tomatoes: dividido entre crítica y público. El público, curiosamente, la está disfrutando más que los críticos. Como siempre.