Test: ¿Qué poema queretano eres?
Por: Ximena Nápoles
¿Te has preguntado alguna vez a qué poema te pareces? La poesía es el arte de embellecer las palabras para contar una verdad; a veces puede ser rimbombante y abstracta, otras, franca y vulnerable. Todo depende del estilo de quien escribe y de la verdad que tenga por compartir. Por ello, aquí te va un test de intuición (o, quién sabe, tal vez un mensaje del universo) para descubrir qué poema eres y qué revelación tiene hoy para ti.
Elige la carta que más te llame la atención o que sientas que más te representa…



Si elegiste la carta número 1 (El Oráculo):
Tu autor es Arturo Santana.
Nació en El Limón, Jalisco, en 1949, y llegó a Querétaro en 1984. Profesor y poeta, ha publicado siete libros de poesía. En su juventud, se afilió al Frente Estudiantil Revolucionario y luego a la Liga Comunista 23 de Septiembre.
Sobre sus inicios en la escritura, el autor compartió cómo la poesía lo encontró en el lugar más inesperado durante una entrevista para Mesetas con Ramsés Oviedo:
“En un operativo de distribución de propaganda nos agarró la policía. Mataron al jefe de la brigada porque les hizo frente para defendernos a los otros dos; el otro corrió herido, se escapó; al más atarantado de los tres lo detuvieron, o sea, a mí… Estando yo ahí en la cárcel, como que escuché que alguien tocó a mi puerta. Pero era una celda, no un hotel, no tenía una puerta. Estaban llamando acá adentro y, sin pensarlo, me puse a escribir. Fue cuando descubrí la convocatoria —cada quien tiene un registro de la convocatoria para escribir—. La mía fue esa. El texto que salió es malo. Lo más importante fue que salió. Por ahí, no sé dónde, guardo, conservo el original manuscrito, nomás para que me conste que fue el primero. Pero insisto en que no hubo asombro, hubo llamado”.

Y tu poema es el siguiente:
Tu ausencia ha trastornado el orden
Tu ausencia ha trastornado el orden
de nuestros hábitos. Impertinente dispuso
las horas altas como inventario
de sus recuerdos para matar las noches
entre contiendas de amigos y familiares.
No somos rendijas sobre el olvido
ni sedimento bajo el sigilo del agua.
Tu ausencia ha volcado su finitud de arena
mientras llenamos de tiempo hueco
el resto de cada día. Aún contamos con el reguero
sin tregua de las historias comunes,
tu luz en fotografías,
pero tu ausencia insiste en amontonarlas
noche con noche como evidencia
de que nos faltas.
Si elegiste la carta número 2 (La Musa):
Tu autora es Gabriela Aguirre Sánchez.
Nació en Querétaro en 1977. Estudió la licenciatura en Lenguas Modernas en Español en la UAQ y es ganadora de prestigiosos premios como el Premio Nacional de Poesía Enriqueta Ochoa. Su poesía es una invitación a la introspección profunda pero directa. Su obra no solo ha sido publicada a nivel internacional, sino que también ha sido llevada al teatro.

Y tu poema es el siguiente:
Algo que no está en el paisaje
Por primera vez vamos juntas al mar.
Celebras los puentes del camino,
sus colores y sus formas.
Y nombras el lago que agoniza,
las garzas que comen del espejo.
Veo tus dientes brillando al sol y al viento
porque sonríes para señalarme
algo que no está en el paisaje.
¿Qué es lo que me dejas ver del mundo
que nunca antes vi?
¿Por qué miro tus dientes o tus manos
y son el primer diente,
la primera mano que veo?
Recién nacida de ti abro los ojos
y encuentro pómulos y mejillas,
lunares
y líneas que parten por la mitad los dedos.
Descubro apenas el mundo,
el gris de la carretera,
la dilatación de tus pupilas
y la galleta que me pones en la boca.
He nacido.
Al deseo del mar,
a la medida de los kilómetros,
a los monosílabos que vienen de tu pecho.
Si elegiste la carta número 3 (El árbol del conocimiento) :
Tu autora es Sara Uribe Sánchez.
Nació en Querétaro el 13 de enero de 1978. Después, en 1996, se trasladó a Tampico, Tamaulipas, donde estudió Filosofía. Ha trabajado como directora del Archivo Histórico de Tampico y fue parte de las dos primeras ediciones del Encuentro de Jóvenes Escritores del Norte de México (2005 y 2006). De momento, ha publicado ocho libros propios. Su estilo está lleno de numerosas metáforas poderosas y temáticas relacionadas con la denuncia de hechos violentos en la historia de México contemporáneo.

Y tu poema es el siguiente:
Usé el cojín del asiento para flotar
¿Es cierto que podríamos dormir sobre las nubes?
Diez mil pies de altura es la distancia exacta para qué, para quiénes.
¿Somos nosotros mismos mientras viajamos en esos minúsculos
asientos, sentados sobre cojines que, en caso de caer, no servirían
para flotar?
Para flotar qué mar.
Para flotar qué turbulencia.
No, no somos nosotros los que por las ventanillas miran.
Nuestros cuerpos nada saben de nadar, de nubes.
Las nubes son nada
caída
a veces
el último
recuerdo
de cosas perdidas.
Soñamos que volamos
pero es humo.
Espero que te haya gustado alguno de estos poemas, y si fue así, no dudes en leer más obras del poeta que te tocó. Quién sabe… igual terminas agarrándole el gusto a la poesía o, aún mejor, escribiendo la tuya propia.


