Querétaro sí tiene gastronomía, aunque te digan lo contrario

A simple vista y a simple tripa, la gente podría decir que los únicos platillos gastronómicos caracteristicos de Querétaro son las enchiladas y las gorditas, y algunos bromearán diciendo que la pizza de Little Caesar’s también forma parte, pero no les creas, la gastronomía queretana tiene ingredientes mucho más interesantes que una masa con salsa de tomate y pepperoni.

Por la propia diversidad dentro del estado, tenemos como resultado tres regiones: al sur corre el Bajío Queretano, en el centro está el Semidesierto y al norte la Sierra Gorda. Con esta variedad de ecosistemas, tenemos una variedad de ingredientes y de raíces, combinando la cocina prehispánica con la novohispánica, más que una cadena de pizzería.

El semidesierto: donde los nopales son protagonistas

Si algo define buena parte de la cocina queretana son las cactáceas. Mientras en otras regiones del país predominan ciertos granos o frutas, en el semidesierto queretano el nopal es prácticamente una celebridad local. Aparece en ensaladas, guisos, rellenos y hasta como acompañamiento de otros platillos.

También es una región donde sobreviven ingredientes que conectan directamente con la cocina prehispánica, como algunos insectos y el xoconostle, ese fruto ácido de las cactáceas que parece limón y manzana al mismo tiempo. No es casualidad que muchos platillos tradicionales de Querétaro tengan sabores que hoy llamaríamos «de temporada» o «de territorio». Antes de que existiera el concepto foodie, ya se cocinaba con lo que daba la tierra.

Las gorditas de migajas: pequeñas pero poderosas

Hablar de comida queretana sin hablar de gorditas sería casi un delito. Y no, no estamos hablando de las versiones gigantes que se encuentran en otros estados. Las gorditas queretanas suelen ser más pequeñas y vienen rellenas de cosas que parecen sencillas hasta que las pruebas: migajas de chicharrón, queso, frijoles o guisos tradicionales.

Y es que si has vivido en Querétaro, seguramente has notado algo: aquí hay una relación muy seria con las carnitas. Parte de esto viene de la historia de las antiguas haciendas de la región, donde la crianza de cerdos tuvo un papel importante. De ahí nacieron muchas de las preparaciones que hoy siguen presentes en mercados, fondas y restaurantes.

Carnitas, chicharrones y distintos derivados del cerdo forman parte de la identidad gastronómica queretana de una manera que a veces pasa desapercibida porque ya los damos por sentados. Pero basta visitar un mercado un domingo para darte cuenta de que la tradición sigue muy viva.

El platillo que merece más fama: el Chivito Tapeado

Si existiera un concurso de «platillos queretanos que deberían ser más famosos», el Chivito Tapeado tendría muchas posibilidades de ganar. Se prepara con carne de chivo adobada con chile, orégano, cebolla, vinagre y comino. Después se envuelve en hojas de maíz y se cocina dentro de una olla de barro sellada con masa.

Básicamente funciona como una cápsula de sabor. Y aunque no tiene la fama nacional de otros platillos mexicanos, es uno de esos ejemplos que demuestran lo compleja que puede ser la cocina tradicional queretana.

Guichepos, sopa queretana y otros héroes infravalorados

Otro problema de la gastronomía queretana es que muchos de sus mejores platillos tienen nombres que no salen mucho en conversaciones nacionales. Por ejemplo, los guichepos, que son tamales de elote suaves y ligeramente dulces.

O la sopa queretana, una especie de prima regional de la sopa de tortilla, preparada con caldo de pollo, tiras de tortilla, aguacate, queso, crema y chile serrano. También están los nopales rellenos, las pacholas, los chiles de convento, el conejo al pulque o el mole de betabel. Querétaro tiene un menú mucho más amplio de lo que solemos pensar.

Y para tomar… ¿un mejengue?

Sí, existe una bebida llamada Mejengue. Se prepara con pulque, maíz molido, plátano, piña y piloncillo, que se dejan reposar durante varios días para desarrollar sabor.

Es una de esas bebidas que probablemente suenan extrañas la primera vez que las lees, pero que resumen perfectamente la mezcla de ingredientes indígenas y coloniales que caracteriza a gran parte de la cocina mexicana.

Una cocina escondida

La próxima vez que alguien diga que en Querétaro solo hay enchiladas, gorditas y pizza barata, recuérdale que existe todo un estado lleno de nopales, xoconostles, guichepos, carnitas, chivito tapeado y mejengue esperando ser descubierto. Y que si no la conoce es porque no ha salido a explorar los pueblos que conservan cada receta con amor y sazón. Y honestamente, una cadena de pizzas tiene muy pocas posibilidades contra eso.

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